En general, la diferencia fundamental entre el PVC y los termoplásticos alternativos es el rango de temperaturas y presión que cada uno es capaz de soportar. Sin embargo, desde otras perspectivas las diferencias adquieren matices, en virtud de los diferentes propósitos, usos y contextos.
En el siguiente artículo revisaremos los principales tipos de plásticos para la instalación de tuberías subterráneas.
PVC
El plástico de cloruro de polivinilo o PVC se encuentra disponible en una gran variedad de tipos y diámetros, siendo los más comunes los tubos blancos de paredes finas de 40 mm y los tubos grises de pared gruesa de 80 mm.
Para sistemas de tuberías subterráneas, los tubos de PVC se conectan entre sí mediante dos métodos: un proceso de encolado o adhesión, llamado soldadura con solvente o cemento solvente para PVC; y la utilización de accesorios de roscado que sirven de unión entre los tubos.
CPVC
A diferencia del PVC, el policloruro de vinilo clorado o CPVC es mucho más resistente a las altas temperaturas y presiones que el PVC estándar, por lo que su uso se recomienda para abastecimiento de agua caliente, además de fría.
Es importante remarcar que no es un material adecuado para transportar agua potable, aunque el hecho de que soporte presiones más altas que otros tipos de tubería de PVC determina que suela utilizarse para el suministro de agua caliente y agua fría.
PEX
El polietileno reticulado o PEX es altamente flexible, de modo que puede curvarse y manipularse para adaptarse a la forma de los túneles. Además, es resistente al efecto de ciertos químicos, altas temperaturas y alta presión. En instalaciones subterráneas, se aplica para el abastecimiento de agua potable o se usa embebido en bloques de hormigón para suelos radiantes, que corresponden a sistemas de calefacción subterráneos.
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